Desde pequeños nos han vendido lo llamado "vida feliz". Me explico.
La "vida feliz" consta de tres puntos esenciales:
1. El matrimonio. Estar casada con un hombre ejemplar que te quiera.
2. Los hijos. Esos mini-monstruos a los que querer como a nadie.
3. Envejecer al lado de la misma persona.
Tengo discrepancias sobre al menos dos puntos.
1. El matrimonio.
Sobre este tengo demasiadas quejas. Desde pequeñas soñamos con la típica boda espectacular, con nuestro gran vestido blanco y nuestro velo largo. Con dos niñas que nos lleven el vestido y una tercera lanzando flores a tu paso. Una coronita adornándote la melena y un gran hombre esperando en el altar.
Mi primera queja es el matrimonio en sí. No entiendo por qué vas a ser más o menos feliz estando casada o no. Puedes querer muchísimo a una persona y no querer casarte, porque sabemos que todo tiene un fin. Al final no es amor lo que sientes hacia una persona, sino costumbre de tenerla siempre al lado. No creo que sea obligatorio el casarte con un un hombre por muchos años que lleves con él.
Mi segunda queja sobre el matrimonio es la parte de "un hombre ejemplar". ¿Por qué tiene que ser un hombre? Veo absurdo que aún exista gente que piense que el querer como pareja a una persona de tu mismo sexo sea una enfermedad. Siempre he pensado que da igual que tu pareja sea hombre o mujer, siempre que os queráis y seas feliz. ¿Qué pasa? Que siempre estará el típico que te mira mal sólo por querer algo distinto a los demás. Que les den.
2. Los hijos.
Sobre este, no tengo mucha queja, ya que soy una enamorada de los niños y me encantaría tenerlos. Sin embargo sí que hay algo. Pienso que por mucho que la hayas cagado, con 16 años no estás hecha para tener un niño. Tu cuerpo puede que ya esté preparado, pero no tu mente. Y también influye el hecho de que tu hijo y tú apenas os llevaríais años y más que un hijo sería casi un hermano. Es una gran manera de joder tu vida y la suya. Por lo demás, opino que hay gente que no debería de ser fértil, otra que es injusto que no pueda tener hijos y otros que no están hechos para tenerlos. Si no vas a quererlo, no lo tengas. Así de simple.
3. Envejecer al lado de la misma persona.
¿A quién no le gustaría ir de la mano con 80 años de tu novio de cuando tenías 15?
Sin embargo, eso son cosas que ya no pasan. Antes igual sólo estaban con una persona, quizá cuando yo llegue a lo 80 ya haya tenido tantos novios que estaré sola, rodeada de amigas con las que jugar al cinquillo y un par de gatos a los que cuidar. No todo es siempre como nos lo imaginamos al empezar con alguien, y es algo que debemos tener claro desde el principio.
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