miércoles, 27 de noviembre de 2013

No necesito que haya nada entre tu y yo, la piel.

No se si estarás ya dormido o no, no se si al final habrás sido capaz de comer algo  y ni siquiera se si seras capaz de dormir. Yo no lo tengo del todo claro. Mi primera lágrima cae del ojo derecho. Dolor. Dolor por saber que no puedo estar abrazándote que aunque no pueda hacer nada, no puedo estar allí. Y eso, duele. Duele mucho. Noto el vacío de mi estomago, la sensación de angustia, el no poder respirar. Y sin embargo lo único que quiero notar es a ti, tus brazos alrededor de mi, tu cabeza en mi hombro. Abrazarte igual que si fueras un niño que ha sido castigado, acariciarte el pelo, darte besos sin parar, decirte que estoy ahí. Saber que estoy allí y no aquí, saber que puedo verte cuando sea, poder subir y darte un jodido beso. No saber que estoy aquí sin aire en los pulmones, sabiendo que hasta el sábado no sabré nada de ti. No puedo con esto, me siento como una mierda. Porque mientras todo esto tiene cabida en mi, a la vez en mi interior hay una guerra sin todavía un claro vencedor. Por una parte mi corazón me dice que esto es amor, que te quiero, que no puedo soportar saber que tu estas mal. Pero por otra mi cerebro me dice que no, que eres capricho, que simplemente es costumbre, que no puedo estar sola, que soy todo lo que critique. Y es que joder, no te merezco. No te mereces estar con alguien que a estas alturas siga con estas dudas, aunque por escasos segundos el cerebro se imponga, aunque siempre gane el corazón. No merezco alguien como tu, que me trata así y que me mima tanto, no recibes para nada lo que das. Das tanto solo para que una niña estúpida sea feliz, ¿y tu que te llevas? Ralladas, paranoias y poco positivo de mi. No mereces estar así por nadie, mucho menos por una novia que tienes de semana en semana. No te merezco, eres demasiado bueno y se que no estoy a la altura y un día, te acabare defraudando y me sentiré peor de lo que ya me siento. Y lo peor es que aun sabiéndolo, no puedo dejarte escapar, no puedo perder esta única balsa en mitad del océano. Me he imaginado y he vivido tanto a tu lado, que no concibo un solo día sin ti, sin saber de ti. Te quiero tantísimo...

domingo, 24 de noviembre de 2013

"Me enseñaste muchas cosas, como que no hace falta ver todos los días a alguien para quererle, como creía. Como que puedes echar muchísimo de menos a alguien, todos los días, como no pensé que se podía. Como que por muy lejos que esté alguien, esa persona puede estar a tu lado en todo momento. Que aunque seas el que más sabe de algo, siempre una enana te puede enseñar que dejarte llevar, no está nada mal. Como que eres una regla de tres inversa, mi amor por ti es inversamente proporcional a tu tamaño. Me enseñaste que por muy mal que vaya todo, siempre hay una persona que te puede ayudar, y esa persona, eres tú."
Bárbara llora, como una niña tonta.

lunes, 18 de noviembre de 2013

I'm yours forever, and I always will be.

Supongo que son tantas cosas las que quiero decirte cada noche que las palabras se atropellan unas a otras en mi cabeza y cuando parece que unas son claras vencedoras, mis labios se olvidan de expulsarlas. Hay tantas cosas que ya te he dicho y que no se si eres consciente de lo verdaderas que son, que me da miedo repetirlas mucho para que nunca dejes de creerlas, para que nunca dejen de ser verdad. Te digo que te quiero a cada segundo sabiendo que esas palabras, se quedan cortas, que no expresan todo lo que puedo llegar a sentir, con el miedo de decirte todo lo que de verdad siento, por si todo se rompe y se va, por si no me crees, por si me tomas por una cría idiota. Me da miedo decirte lo tantísimo que te echo de menos, porque no me gusta echarme a llorar cada vez que me recuerdo en tu cama abrazada a ti, porque no quiero que realmente seas plenamente consciente de lo mucho que te necesito, porque me da miedo reconocer que realmente es así, que no puedo estar sin ti. Me cuesta mucho seguir sabiendo que no estas, que no te puedo dar ese puto abrazo que me esta quemando por dentro, ese que necesito darte ya. Me siento muy mal cuando reclamo saber que te pasa, cuando me olvido de que lo se. Y sin duda, lo que peor me sienta es saber que yo no estoy ahí, que no puedo ni siquiera darte un beso, que no serviría de nada, pero no puedo evitar sentirme mal. Quizá nos ha tocado vivir algo mas complicado que a la gran mayoría, pero ¿sabes? Por primera vez en mi vida, se que esto cambiara, que todo, algún día, ira a mejor.
Quizá sea la segunda vez en toda mi vida que he reconocido algo así, la segunda vez que soy capaz de decir que esto de verdad me supera.Quizá sea el tiempo, la mezcla de todo, o simplemente que es así porque tenía que ser así.
Tengo miedo.
Y no sé si escribirlo me ayuda, ya que llorar no me sirve, ya que intentar respirar no funciona. Intento saber qué mezcla explosiva es la que hay dentro de mí para que esté acojonada como nunca lo he estado. Para que la más mínima palabra me golpee los pulmones y me impida respirar. "La explicación más sencilla suele ser la correcta". supongo que la explicación más sencilla en este caso es la que más me hace llorar, la que me impide respirar con normalidad, la que no permite que mi corazón se tranquilice. Y esa explicación es que tengo miedo. Miedo, como nunca lo he tenido. Y lo peor de todo es que me enfrento a él como si tuviera tres años, llorando por todo, sin hacerle cara, como una cría a la que le han quitado su muñeca favorita. Pero claro, todo es más complicado que eso. No es una muñeca, y quizá  no sea ninguna posibilidad real, pero veo que todo esto me supera, que no puedo estar a la altura de lo que se espera de mí, que voy a darle la razón. Quiero demostrar que puedo con esto, quiero hacer saber que sé que puedo, que puedo hacerlo bien y sin equivocarme. Quiero que entiendan que esto no me va a superar, que soy yo, que soy una bárbara, que no hay quien me pare. Pero a veces, incluso a los más bárbaros hay algo que les dice que paren, que se relajen, que ya no es su tiempo.
Sólo necesito una oportunidad, ese abrazo de "todo está bien, yo voy a estar aquí siempre" que ya no tengo. Quiero que mi corazón se pare un segundo, que deje de acelerarse, que deje de hacerme caer. Quiero poder no echarme a llorar cuando me den el resultado, cuando me digan algo que condicionará el resto de mi vida. Necesito dejar de portarme como la cría que llevo siendo yo estas semanas, esa que llora desconsolada en la ducha para que nadie se entere, o esa que tiene que llamar a la única persona que sabe que le va a coger el teléfono a las 2 para que la tranquilice.
Sólo necesito alguien aquí, a mi lado.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Todo lo que nunca me atrevo a decirte

No sé si quiera como empezar. Hay muchas cosas que nunca te dije, muchas que no soy capaz de decirte nunca a la cara, y no es por falta de ganas. Te echo de menos, te echo mucho de menos, como éramos antes cuando estábamos juntos, las coñas, las ideas absurdas, el llegar un punto en el que no tenemos de qué hablar, el llorar de la risa tirados en un banco del O'Donell, el poderte abrazar cuando quisiera, cuando lo necesitara. Echo de menos tus ideas locas, tus sonrisas extrañas que nunca supe qué me decían. Echo de menos las tardes contigo, antes de que todo cambiara. Echo de menos saber que estabas ahí para todo, cuando te necesitaba, cuando me echaba a llorar como la estupida que soy. Echo de menos las verdades, ya que eras el único que me las decía. Te echo tanto de menos, que hasta extraño el agarrarte cuando estabas borracho, echarte la bronca por estar así. Echo de menos tu "Es que eres demasiado tú, demasiado difícil, si no fueras tan tú todo sería más fácil". Echo de menos tus palabras, esas que o me hacían llorar o sonreír, esas que nunca tuvieron un término medio para mí. Te echo tanto de menos, que cada vez que te abrazo siento que algo en míse rompe, porque ya nada es igual, porque noto que ya te he perdido y no vuelves.

domingo, 27 de octubre de 2013

My scar, my heart, my truth.

Tratamos de buscar cosas para ser felices, sin ser conscientes de que lo más simple, es lo que más feliz nos hace. Una mirada, una sonrisa, un gesto.
Y allí estaba yo, siendo feliz. Aún siéndolo, con solo pensarlo. Allí estaba, tumbada en tu sofá, con sólo lo necesario encima, abrazada a un cojín, con los ojos cerrados y pensando en toda esa situación, en ti.
¿Qué me encuentro cuando vuelvo a abrir los ojos? A ti. A ti mirándome, con esa cara de estúpido que pones cada vez que lo haces. Con esa cara que me hace sonreír porque muestra una profunda felicidad. Vuelvo a cerrar los ojos, y al abrirlos, ahí vuelves a estar, con exactamente la misma cara. 
"Me gusta verte así"
Pienso. Pienso seriamente en todo lo que te reproché sólo tres días antes de eso, todo eso de lo que no querías darte cuenta. Me siento culpable. Me doy cuenta, de que en realidad la primera que no se da cuenta de las cosas soy yo. Yo, que siempre pienso que encontrarás a alguien mejor, alguien a quien quieras y no me doy cuenta de qué es realmente lo que quieres. De que lo único que quieres es a mí. Te reprocho no darte cuenta de todo lo que te quiero, de tus paranoias estúpidas, de tus "me vas a dejar por él, te gusta, lo sabes", sin darme cuenta de que en realidad sólo me devuelves lo que yo te doy. Te reprocho no ser capaz de ver que eres la única persona de la que no huyo, a la que soy yo la que se acerca, a la que busco siempre. Te reprocho no ser capaz de confiar en que no voy a estar con otro, no al menos mientras te ame, te ame tanto como lo hago ahora mismo. Te reprocho no ser capaz de ver lo que de verdad siento, cuando yo no era capaz de ver esa cara.
Echarme a llorar. Me echo a llorar porque no puedo con esa cara de ilusión que pones, porque sé que te acabaré fallando.
"Cariño, es esperanza. Esperanza de que en algún momento dejes de subestimarte, de que en algún momento llegues a saber todo lo que vales, aunque eso conlleve que me dejes atrás. Quiero ayudarte a superar todas esas barreras que tú misma te pones, que es lo único que no te deja brillar y todos esos complejos estúpidos que tienes. Y pienso estar ahí cuando un día lo consigas, aunque acabes dejándome atrás. Y espero que no sea así, si no ¿qué haría yo solo en esta casa?"
Confías más en mí de lo que yo misma he hecho y posiblemente llegaré a hacer jamás. Te conocí siendo alguien incapaz de confiar en absolutamente nadie, ni siquiera a veces en sí mismo.
"Puedes con ello. ¿Sabes por qué lo sé? Porque confío en ti. Y he de confesar, que confío más de lo que creí que llegaría a hacer."
Puede que tuviéramos un principio "injusto", un tanto tropezado, quizá incluso forzoso por ambas partes. Puede que haya llorado bastantes veces por ello, puede que haya habido días en los que ni siquiera haya podido quitármelo de la cabeza, pero ¿sabes? No me arrepiento de absolutamente nada de lo que ha habido en este tiempo entre tú y yo.
¿Sabes por qué? Porque has sido la única persona que en lo malo, que no ha sido poco, no se ha ido, sino que ha estado, e incluso más. Has sido ese que mientras dos lágrimas me caían ha sido capaz de hacerme reír como si no hubiera mañana, me ha quitado esas dos lágrimas de los ojos, me ha besado y me ha dicho que todo estaba bien, que tú estabas ahí. Porque has sido ese "y si te rayas, pasa cualquier cosa, no puedes dormir, llámame, a la hora que sea" que yo nunca he tenido. Porque eres la única razón que hoy por hoy tengo para sonreír, para salir adelante, para ser fuerte cada mañana.
Y no, no sirvo para ser la fuerte de nosotros dos, y sé que hay veces que me toca, y juro que intento no echarme a llorar, al menos no mientras me ves. 
Y no sé si es demasiado triste o demasiado bonito, pero actualmente eres la única persona con la que sé que puedo contar siempre, al que le puedo contar todo, sea lo que sea, todos mis miedos e inseguridades (que no son pocos), mi mejor amigo.
No sé si esto será amor, no sé que es el amor. Sólo sé, que la ultima imagen de cada noche eres tú, abrazándome, como tantas veces has hecho, protegiéndome para que pueda dormir tranquila, y la primera de cada mañana eres tú, en mi cama, con la ya mencionada cara de estúpido.
Y ¿sabes? Duele. Duele mucho. Dueles.
"So next to you, so close to you"

sábado, 5 de octubre de 2013

Solo como nunca, solo como siempre

Y es que es lo de siempre. Tú preocupado por lo mismo de siempre. Yo, a la sombra de la de siempre.
Y es que me canso de que siempre sea así esto. Me canso de que siempre que estás así sea por ella, por sus movidas, por verla.
Y dime, ¿cómo debería sentirme yo? ¿Debería dar saltos de la alegría? ¿Ser feliz como si nada? ¿Como si no me destrozara? ¿Como si todo fuera bien?
Me dices que no me preocupe, que no empiece con mis paranoias, que todo va bien a la vez que tu voz denota la mayor indiferencia, como siempre que tiene que ver con ella.
Pretendes que no me preocupe, que no piense que no te importaré como ella lo hizo. ¿Crees que es fácil así? Si cada vez que estás así no es difícil saber por qué o por quien es...
Y sí, entiendo perfectamente la cantidad de tiempo que ha habido entre vosotros, entiendo la cantidad de tiempo y de cosas, lo entiendo. Ahora, por un momento entiéndeme tú a mí.
Entiende mis inseguridades, lo poco que me aprecio, lo fácil que me es ver que me dejarás por alguien mejor, lo cual no es difícil de encontrar. Entiende que si estás así no sólo estás jodido tú, lo estamos los dos.
"No puedes hacer nada más por mí, preocuparte ya es mucho"
¿No entiendes que la distancia en esto también nos jode? Que yo lo único que quiero ahora mismo es darte un jodido abrazo y no soltarte. Y sin embargo aquí estoy, metida debajo de mi mesa, como siempre. Huyendo de todo, incumpliendo mi promesa de no llorar, de no preocuparme, de mantenerme ocupada.

Poemas(?) de una joven sin preocupaciones.

Para el despertar, una sonrisa.
Para una sonrisa, un recuerdo.
Para un recuerdo, un buen momento.
Para un buen momento, buena compañía.

Para mí, una mirada.
Para ti, una sonrisa.
Para ella, lo mejor.
Para él, cada instante.

Para un buen día, un ángel.
Para un ángel, una gran persona.
Para una gran persona, cada pensamiento.
Para cada pensamiento, una gran sonrisa.

Para cada momento, una canción.
Para cada canción, un significado.
Para cada significado, alguien especial.
Para cada persona especial, un gran beso.

martes, 24 de septiembre de 2013

We gotta make the love complete tonight

Parece mentira que sólo hayan pasado dos días desde que no te veo y te eche de menos como si llevara meses sin verte. Parece mentira que me hagas sentir tanto estando tan lejos.
Y es que no soy capaz de meterme en la cama y no pensar en ti. 
Acordarme de cada momento que hemos pasado. De cada segundo que ha pasado entre nosotros.
Acordarme de cuando me despertabas a las 10, abrirte en bragas y que me beses, me beses como si llevaras mucho sin hacerlo, mientras me acorralas contra la pared y dejas tus cosas.
Acordarme de que me cojas en brazos, me digas que estoy preciosa y pongas esa sonrisa tuya que sólo te he visto cuando estamos a solas, mientras no eres capaz de recuperar la respiración. Notar tu corazón acelerado contra mí. Sentir que no eres capaz de apartarte de mí, que sólo eres capaz de besarme, cada vez más, cada vez más rápido, cada vez con más intensidad.
Entonces, decides que es hora de ir hasta mi cama, tumbarnos y dejar que nuestras ganas hagan todo lo demás. Que esas ganas de querernos, de estar cada vez más cerca, lo hagan todo por nosotros. 
Perder la noción del tiempo mientras tú estás en mí. No pensar en nada, sólo en ti, en cómo me haces sentir, en cómo me miras, en cuánto te he echado de menos.
Sentir tus uñas clavándose en mi espalda, mientras las mías arañan la tuya. Morderte, morderte con ganas, soltar todo lo que siento en ese mordisco.
Oír tus "te amo, pequeña" aunque en ese momento no me creería nada de lo que me dijeras.
No callarme nada, decirte todo lo que se me pasa por la cabeza en ese momento.
Mirarte la cara, ser feliz al verte feliz.
Odiarte, odiarte por hacerme tan jodidamente feliz mientras tus caderas dejan moratones en mis muslos.
Es increíble todo lo que me haces sentir con el más mínimo gesto.
Terminar, abrazados, sin querer separarnos ni un milímetro.
¿Quererlo a cada instante? Como si no existiera nada más.

domingo, 22 de septiembre de 2013

A tú, coso estúpido.

Sigo escribiendo entradas con retraso, que ya no es tanto.
Escribo a toda esa gente que en este mes me han hecho sentir algo en especial, ya sea la mayor nolstalgia, como la anterior o la mayor felicidad, como esta.
Hace seis meses(y algunos días) que conocí mi felicidad. A ese, mi mayor amor. A él, mi seienchin.
A ese que captó mi atención desde la primera vez que le conocí(en persona). A ese que a la misma vez me fascinaba y me cortaba. A ese tan extraño como su tatuaje en la mano. (Y sí, a estas alturas ya estoy llorando) A ese que supo evitar sin conocerme que hiciera algo que siempre he hecho, huir. A ese, que aún diciendo que no era bueno, tenía mi confianza con solo mirarle a los ojos. A ese que pensaba y actuaba de igual modo. A ese que no hacía falta decir las cosas, porque ya las sabía. A ese, que sin comerlo ni beberlo, se ha convertido en tanto en mi vida.
Y es que es difícil encontrar a alguien capaz de recorrer hora y media de tren para conocer a alguien. Pero más difícil es que además le tengas tres horas andando sin parar, lloviendo y que no se queje ni una sola vez.
Y es que él era capaz de hacer que yo hablara sin parar, a pesar de que apenas le conocía.
Cada cosa que me ha hecho sentir ha sido especial y única, incomparable a nada anterior a él.
Y es que cada día estoy más enamorada.
Y es que cada día le necesito más.
Le necesito. A él, a sus caricias,  a sus miradas, a su media sonrisa que me derrite, a sus abrazos, a los despertares en su cama.
Y si algo he aprendido en estos seis meses es que no conoces realmente a alguien cuando solo le ves actuar en una situación determinada.
Y si algo me has enseñado en estos seis meses es que no estoy sola.
Y si algo he odiado ha sido que sepas ver todo a través de mí, no ser capaz de no preocuparte por las cosas.
Y si algo necesito a cada momento, es a ti.
Llegaste en no buen momento y me pusiste todo patas arriba.
Gracias por estos seis meses, quepeño.