martes, 6 de mayo de 2014

Mi vida, mi lucha.

No soy partidaria del "siempre" ni del "todo". No soy partidaria de jurar mi vida a una única persona, pero hay veces que es necesario hacerlo, decir que de verdad quieres estar siempre ahí, porque realmente es lo que sientes. 
¿Puedo prometer realmente un siempre que no sé si llegará? ¿Puedo decir de verdad que seré siempre de la misma persona? ¿Que de verdad nunca va a cambiar lo que siento? ¿Que nunca voy a estar con otro?
Realmente no sé qué pasará en el futuro, sé lo que pasa hoy, lo que me pasa a mí por dentro, pero si de verdad hay una mínima oportunidad, iré a por ella.
Y de verdad, quiero prometer ese siempre, ese "I'm yours forever and I always will be", ¿pero no me estaría mintiendo a mí misma?
Todos sabemos que los sentimientos cambian, que el tiempo pasa y que o van a más o simplemente desaparecen. No puedo decir que lo que yo siento sea menor que lo que sentía, porque ahí sí sé que me estoy mintiendo, que de verdad cada día le quiero más. 
No sé qué pasará mañana, si esto algún día cambiará, si de verdad me cansaré y lo mandaré todo a la mierda. 
Pero hay algo que sí sé, sé que mientras siga habiendo algo lucharé contra viento y marea, con todo lo que venga, para seguir adelante. Cueste lo que cueste.
¿Puedo dañarme? Respirar me daña.

"En la escuela de la vida, lo que no me mata me fortalece"

miércoles, 26 de febrero de 2014

345

Y aquí estamos, los imbéciles de siempre, capaces de enamorarnos de alguien que está a 73'8 kilómetros. Capaces de que con todo, sigamos aquí, después de casi un año, después de 345 días exactamente. Con todos los cabreos tontos, broncas y lágrimas, con todos los "Cariño, por favor, qué pasa, me estás acojonando". 
Y es que si supieras todo lo que escribo y hablo sobre ti, me denunciarías por acoso y me pedirías una orden de cercanía, siendo ilegal estar separados más de dos centímetros.
Es increíble que las únicas veces que puedo sonreír de verdad, reírme sin miedo, hablar con libertad, sea cuando estoy acorralada entre tú y una pared, con esa sonrisa que sólo muestras en la soledad.

Sonreíste a quemarropa contra el filo de mi boca.

Eres increíble. ¿No eres perfecto? Lo sé. Que seas un desastre ayudó a que me enamorara de ti. No sé qué coño has hecho en mí, qué cojones habrás cambiado aquí dentro que has hecho que pase de ser pura vergüenza y de estar cohibida a tratar de ser yo misma, sincera, y al que no le guste, adiós. Dices que ya no tienes salida, que ahora ya sí que no eres capaz de salir indemne si esto acaba mal, pero yo nunca he tenido esa salida, yo nunca he tenido escapatoria de todo esto. ¿Que cuándo me enamoré de ti? No tengo ni idea. Pasó de interés a gustar, después a atraer y no sé en qué momento ya no era capaz de quedarme bien si te ibas, incapaz de dejar de mirar atrás cada vez que tú ibas a coger ese tren, de irme sin ver cómo se iba ese tren y se llevaba mi energía y alegría con él. Incapaz de bajar feliz después del día contigo porque sabía que hasta la semana siguiente eso no se volvería a repetir. Y es que yo no hubiera salido indemne a partir de ese 18 de marzo, del 17 me hubiera podido escapar esquivando los golpes, pero desde ese momento de "¿y tú qué quieres?" todo cambió. Desde esa vuelta a casa con tu mano en mi cintura y mi "¿Y al final cómo queda esto?", desde ese beso en el portal y ese "pues estamos juntos".

It's all so different now, emotions burnt me out.

Y es que todo empezó con un "A mí la palabra novios me parece algo formal" a un "Hola, yo soy su chico". Pasó de un "Eres libre para hacer lo que quieras, no eres mía, no creo en las propiedades" a un "haz lo que quieras conmigo, soy completamente tuyo". ¿Y pensabas poder salir indemne? ¿De verdad? No te creo.
Puede que en estos meses sea verdad que esto ha ido a más, a pesar de mis cagadas, de mis "tiempos", de toda la mierda que hemos estado pasando por mi culpa. Pero no pretendas que me crea que ibas a salir bien cuando sé que no se te va esa sonrisa estúpida de la cara con cada carta mía, con cada foto absurda, con cada beso que te doy. No pretendas que me crea que no te dolería que se acabaran los días sin salir de la cama, abrazados en ella, haciendo la comida a las seis de la tarde. No quieras que me crea que estos once meses no te habrían jodido. ¿No es nada comparado con lo que ya has tenido? Sí, es probable. ¿Que estaríamos los dos jodidos? Eso ya me cuadra más.

You were the wind beneath my wings, taught me how to fly.

Sé que la jodí el día que quise parar esto. Lo supe en cuanto lo hice, pero lo necesitaba. Y al final acabé necesitando esa media hora de subida hasta tu casa(llámalo penitencia, reflexión o Peter). Y nunca olvidaré tu cara, tú viniendo corriendo, abrazándome fuerte, sin querer soltarme, sin separarte de mí. En días como ese siento que no te merezco, que eres demasiado bueno, que me aguantas demasiado. Hormoña, ¿recuerdas?
Y es que me pongo como una tonta cuando me dices "Mi pequeña idiota" con esa voz tan tierna, cuando me abrazas para que deje de llorar, cuando me obligas a parar. 

Look at me now.

¿Qué coño haría yo sin ti? ¿Cómo cojones llevamos un año? ¿Cuándo decidiste que era el momento de empezar con una cría estúpida que sólo te iba a traer problemas? Eres un imbécil, pero más imbécil soy yo, que encima voy y me enamoro.

Beyond you and me... Just let it be.

martes, 24 de diciembre de 2013

A tomar por el culo, 2013.

Hoy hago recuento, una semana antes de que acabe el año, de todo lo que ha pasado este último año:
Toda la gente que ha llegado, toda la que se ha ido y toda la que sigue como el primer día.
Todas aquellas veces que me he ilusionado, a bien o a mal.
Todo aquello que he conseguido, todo lo que he superado.

En primer lugar, pienso en todos los que están, los que se han ido por un motivo u otro, y sobre todo, en aquellos que han llegado en este año.
He perdido gente, creo que todos lo hemos hecho. He llorado mucho, en especial por una persona, una de mis mejores amigas que, por un motivo u otro, ya no sigue conmigo. Me apena cómo terminó todo, aunque si he de ser sincera, no sé ni yo qué pasó. He perdido a más gente, sí, pero también más insignificante. Quizá la última pérdida, muy reciente, sea de las que más me han jodido, pero no me puedo permitir echar de menos a nadie a estas alturas.
He ganado, quizá sólo haya sido una persona, pero qué persona... A decir verdad, he ganado mucha gente, pero ninguno como él. He ganado el mejor premio de este sorteo, me he quedado el mejor hombre que pueda existir. Y por mucho tiempo que pase, no me cansaré de decir que es perfecto. Empecé el año sola y mal, y parece que acaba al revés, y todo gracias a él, al mejor de todos.Y es que, ¿cómo no le voy a querer con todo lo que me aguanta? He vivido con él momentos que nunca llegué a pensar que pasaría, tanto buenos como malos, y aquí estamos, casi diez meses después. Lo que yo le quiero, no lo sabe nadie.
Y bueno, qué decir de los que siguen aquí, año tras año, golpe tras golpe, sonrisa tras sonrisa. Sólo cabe decir que son las mejores, que sólo los siete saben lo que aguantan y lo que tragan por mí y las quiero como a nadie, son mis jodidas hermanas, son todo.
Y bueno, empecé este año, supongo que como todos, con mis propósitos. Uno de ellos era conseguir enamorarme de verdad, conseguir a alguien antes de fin de curso. Empecé el año ilusionada, colada por alguien a quien quise y quiero muchísimo, pero era algo imposible, ambos lo sabíamos. Demasiado iguales, demasiado chocantes, imposible soportarnos el uno al otro. Acabé hundida, como nunca, destrozada. Y como con todo, nunca se sabe cuando tus TDSMO se harán realidad, cuándo tu genia de la lámpara aparecerá y cumplirá tu deseo, ese que quieres de verdad, por mucho mal que te hayan hecho. Y es cuando aparece él, a sacar a una niña asustada de debajo de la mesa y la convierte en una persona más segura, más adulta, capaz de ver la felicidad en pequeñas cosas, como una sonrisa suya.
Me he ilusionado mucho, me he dado muchos golpes, y de todos ellos he sacado algo, que al fin y al cabo es lo importante, ¿no?
He cumplido muchas metas, Resurrection Fest fue una de ellas, por fin 4 días de independencia total, estar con mi gente, disfrutar, ser yo. Mi curso, fue otra, acabar mejor de cómo empecé, superarme a mí misma, y es una meta que a día de hoy sigue abierta junto con encontrar algo que de verdad me guste para seguir adelante. He luchado por lo que quiero, y he ganado.
¿Resumen de este año? Más que positivo, los golpes, sólo me han hecho más fuerte, las alegrías, más feliz.
Bienvenido, 2014.

viernes, 20 de diciembre de 2013

It's easier to live alone.

Hoy le digo adiós a una de las personas que más me han importado en este último año, a una de las que más he querido y en quien más he confiado.
No me gusta esta forma de terminar las cosas, pero lo siento, he llegado a mi límite. Te he pasado cosas que no le he pasado a nadie. "Será el calentón del momento", me decía. Pero al parecer son muchos calentones, al parecer soy yo la que se ha equivocado muchas veces, la que la ha cagado siempre. 
A pesar de todo, me has enseñado mucho, y es algo que te agradezco. Has aportado mucho a mi vida, me has hecho ver las cosas desde una perspectiva distinta.
Eras la primera persona que conocía como yo, con los mismos gustos. Me ayudaste a desarrollarme, a no cohibirme, a si sentía algo o me gustaba algo, mostrarlo, a ser yo misma. 
Me enseñaste a que por muy igual que sea alguien a ti, puede fallarte en cualquier momento. A no confiar a la primera de cambio. A que cuando hay palabras bonitas, hay falsedad detrás. Me enseñaste a quedarme con las que de verdad me demostraban que me querían. Me enseñaste que las que llegan de la nada y se ganan tu confianza rápido, se largan jodiéndote. 
Aportaste muchísimo en mi vida, me hiciste conocer a lo que más quiero a día de hoy, me hiciste vivir momentos inolvidables, y a pesar de todo, recordaré todo como una amiga que se fue, que ya no está.
¿Sabes? La gente no me cree cuando digo que no tengo amigas. Me dicen "¿y Rocío, o Vero?" y no entienden que no las considero amigas, que las considero hermanas, parte de mi familia, parte de mí, no simples amigas. No sé lo que es tener amigas, pensaba que tú eras una, pero ya ves, me equivoqué. 
No digo que te vaya a echar de menos, quizá en algunos momentos te extrañaré, pero me he hartado de echar de menos a la gente. 
¿Un último consejo? Deja de quejarte de que no tienes a nadie. Cada vez que tienes a alguien que se preocupa por ti te dedicas a despotricar sobre esa persona y a faltarla. Aprende a cuidar de los que intentan cuidar de ti, intenta madurar, ya es hora. Y aprende a no confiar sólo en una persona, encárgate de preguntar qué ha pasado antes de insultar y mandar a la mierda. Eso es lo que te hace estar sola.
Te deseo mucha suerte y que algún día aprendas a quererte, sólo así podrás querer a quienes te quieren, sólo así dejarás de estar sola.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Ladies and gentleman, welcome to my life again.

Entrar, como he entrado yo hoy a casa. Cerrar la puerta, dejar que las primeras lágrimas caigan. Lanzar la mochila. Llegar a la habitación, lanzar toda tu ropa a un rincón. Dejar los nudillos contra la pared, entrar al baño desnuda y tirarme al suelo a dejar que las lágrimas salgan. Chillar, llorar, golpear todo. Dejar que todo lo que llevo guardando durante todo el día salga a la luz.
Y que en un momento, algo en mi cabeza cambie y pase del dolor a la frialdad. De llorar por todo, a atacar. Que eso sea capaz de hacerme ser fría como la mirada de un shek, como el escalofrío que recorre mi espalda al ser consciente. Dura, como el metal. Intocable, ya que ese muro se ha vuelto a construir a toda prisa alrededor de mí. Ladrillo tras ladrillo. Ya que ese muro, vuelve a ser imposible de derribar, ya que ese muro se alza entre tú y yo. Cada vez más alta, cada vez más imponente. 

miércoles, 27 de noviembre de 2013

No necesito que haya nada entre tu y yo, la piel.

No se si estarás ya dormido o no, no se si al final habrás sido capaz de comer algo  y ni siquiera se si seras capaz de dormir. Yo no lo tengo del todo claro. Mi primera lágrima cae del ojo derecho. Dolor. Dolor por saber que no puedo estar abrazándote que aunque no pueda hacer nada, no puedo estar allí. Y eso, duele. Duele mucho. Noto el vacío de mi estomago, la sensación de angustia, el no poder respirar. Y sin embargo lo único que quiero notar es a ti, tus brazos alrededor de mi, tu cabeza en mi hombro. Abrazarte igual que si fueras un niño que ha sido castigado, acariciarte el pelo, darte besos sin parar, decirte que estoy ahí. Saber que estoy allí y no aquí, saber que puedo verte cuando sea, poder subir y darte un jodido beso. No saber que estoy aquí sin aire en los pulmones, sabiendo que hasta el sábado no sabré nada de ti. No puedo con esto, me siento como una mierda. Porque mientras todo esto tiene cabida en mi, a la vez en mi interior hay una guerra sin todavía un claro vencedor. Por una parte mi corazón me dice que esto es amor, que te quiero, que no puedo soportar saber que tu estas mal. Pero por otra mi cerebro me dice que no, que eres capricho, que simplemente es costumbre, que no puedo estar sola, que soy todo lo que critique. Y es que joder, no te merezco. No te mereces estar con alguien que a estas alturas siga con estas dudas, aunque por escasos segundos el cerebro se imponga, aunque siempre gane el corazón. No merezco alguien como tu, que me trata así y que me mima tanto, no recibes para nada lo que das. Das tanto solo para que una niña estúpida sea feliz, ¿y tu que te llevas? Ralladas, paranoias y poco positivo de mi. No mereces estar así por nadie, mucho menos por una novia que tienes de semana en semana. No te merezco, eres demasiado bueno y se que no estoy a la altura y un día, te acabare defraudando y me sentiré peor de lo que ya me siento. Y lo peor es que aun sabiéndolo, no puedo dejarte escapar, no puedo perder esta única balsa en mitad del océano. Me he imaginado y he vivido tanto a tu lado, que no concibo un solo día sin ti, sin saber de ti. Te quiero tantísimo...

domingo, 24 de noviembre de 2013

"Me enseñaste muchas cosas, como que no hace falta ver todos los días a alguien para quererle, como creía. Como que puedes echar muchísimo de menos a alguien, todos los días, como no pensé que se podía. Como que por muy lejos que esté alguien, esa persona puede estar a tu lado en todo momento. Que aunque seas el que más sabe de algo, siempre una enana te puede enseñar que dejarte llevar, no está nada mal. Como que eres una regla de tres inversa, mi amor por ti es inversamente proporcional a tu tamaño. Me enseñaste que por muy mal que vaya todo, siempre hay una persona que te puede ayudar, y esa persona, eres tú."
Bárbara llora, como una niña tonta.

lunes, 18 de noviembre de 2013

I'm yours forever, and I always will be.

Supongo que son tantas cosas las que quiero decirte cada noche que las palabras se atropellan unas a otras en mi cabeza y cuando parece que unas son claras vencedoras, mis labios se olvidan de expulsarlas. Hay tantas cosas que ya te he dicho y que no se si eres consciente de lo verdaderas que son, que me da miedo repetirlas mucho para que nunca dejes de creerlas, para que nunca dejen de ser verdad. Te digo que te quiero a cada segundo sabiendo que esas palabras, se quedan cortas, que no expresan todo lo que puedo llegar a sentir, con el miedo de decirte todo lo que de verdad siento, por si todo se rompe y se va, por si no me crees, por si me tomas por una cría idiota. Me da miedo decirte lo tantísimo que te echo de menos, porque no me gusta echarme a llorar cada vez que me recuerdo en tu cama abrazada a ti, porque no quiero que realmente seas plenamente consciente de lo mucho que te necesito, porque me da miedo reconocer que realmente es así, que no puedo estar sin ti. Me cuesta mucho seguir sabiendo que no estas, que no te puedo dar ese puto abrazo que me esta quemando por dentro, ese que necesito darte ya. Me siento muy mal cuando reclamo saber que te pasa, cuando me olvido de que lo se. Y sin duda, lo que peor me sienta es saber que yo no estoy ahí, que no puedo ni siquiera darte un beso, que no serviría de nada, pero no puedo evitar sentirme mal. Quizá nos ha tocado vivir algo mas complicado que a la gran mayoría, pero ¿sabes? Por primera vez en mi vida, se que esto cambiara, que todo, algún día, ira a mejor.
Quizá sea la segunda vez en toda mi vida que he reconocido algo así, la segunda vez que soy capaz de decir que esto de verdad me supera.Quizá sea el tiempo, la mezcla de todo, o simplemente que es así porque tenía que ser así.
Tengo miedo.
Y no sé si escribirlo me ayuda, ya que llorar no me sirve, ya que intentar respirar no funciona. Intento saber qué mezcla explosiva es la que hay dentro de mí para que esté acojonada como nunca lo he estado. Para que la más mínima palabra me golpee los pulmones y me impida respirar. "La explicación más sencilla suele ser la correcta". supongo que la explicación más sencilla en este caso es la que más me hace llorar, la que me impide respirar con normalidad, la que no permite que mi corazón se tranquilice. Y esa explicación es que tengo miedo. Miedo, como nunca lo he tenido. Y lo peor de todo es que me enfrento a él como si tuviera tres años, llorando por todo, sin hacerle cara, como una cría a la que le han quitado su muñeca favorita. Pero claro, todo es más complicado que eso. No es una muñeca, y quizá  no sea ninguna posibilidad real, pero veo que todo esto me supera, que no puedo estar a la altura de lo que se espera de mí, que voy a darle la razón. Quiero demostrar que puedo con esto, quiero hacer saber que sé que puedo, que puedo hacerlo bien y sin equivocarme. Quiero que entiendan que esto no me va a superar, que soy yo, que soy una bárbara, que no hay quien me pare. Pero a veces, incluso a los más bárbaros hay algo que les dice que paren, que se relajen, que ya no es su tiempo.
Sólo necesito una oportunidad, ese abrazo de "todo está bien, yo voy a estar aquí siempre" que ya no tengo. Quiero que mi corazón se pare un segundo, que deje de acelerarse, que deje de hacerme caer. Quiero poder no echarme a llorar cuando me den el resultado, cuando me digan algo que condicionará el resto de mi vida. Necesito dejar de portarme como la cría que llevo siendo yo estas semanas, esa que llora desconsolada en la ducha para que nadie se entere, o esa que tiene que llamar a la única persona que sabe que le va a coger el teléfono a las 2 para que la tranquilice.
Sólo necesito alguien aquí, a mi lado.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Todo lo que nunca me atrevo a decirte

No sé si quiera como empezar. Hay muchas cosas que nunca te dije, muchas que no soy capaz de decirte nunca a la cara, y no es por falta de ganas. Te echo de menos, te echo mucho de menos, como éramos antes cuando estábamos juntos, las coñas, las ideas absurdas, el llegar un punto en el que no tenemos de qué hablar, el llorar de la risa tirados en un banco del O'Donell, el poderte abrazar cuando quisiera, cuando lo necesitara. Echo de menos tus ideas locas, tus sonrisas extrañas que nunca supe qué me decían. Echo de menos las tardes contigo, antes de que todo cambiara. Echo de menos saber que estabas ahí para todo, cuando te necesitaba, cuando me echaba a llorar como la estupida que soy. Echo de menos las verdades, ya que eras el único que me las decía. Te echo tanto de menos, que hasta extraño el agarrarte cuando estabas borracho, echarte la bronca por estar así. Echo de menos tu "Es que eres demasiado tú, demasiado difícil, si no fueras tan tú todo sería más fácil". Echo de menos tus palabras, esas que o me hacían llorar o sonreír, esas que nunca tuvieron un término medio para mí. Te echo tanto de menos, que cada vez que te abrazo siento que algo en míse rompe, porque ya nada es igual, porque noto que ya te he perdido y no vuelves.