martes, 2 de junio de 2015

Duerme conmigo, si eres piedra da igual, yo seré pedregoso camino.

Te odio porque has hecho que sea incapaz de dormir sin ti, que odie dormir sola.
Ahora mismo solo soy capaz de dormir pensando que te giras y me abrazas, que noto tu respiración en mi cuello, tu vello en mi espalda y tus brazos a mi alrededor. Respirar tranquila, sentirme protegida y tener esa absurda sensación de que estamos hechos el uno para el otro, que encajamos a la perfección. Me dices un "te quiero, pequeña" al oído, y yo me duermo tranquila, como si nada nunca fuera a ir mal.

jueves, 14 de mayo de 2015

Gracias por existir.

Podría escribir una a una las palabras que se me pasan por la cabeza cada vez que pienso en ti: amor, bondad, cariño, frustración, distancia, valentía, ternura, seguridad, pasión...Pero es que sólo las palabras no expresan nada. Todos y cada uno de los sentimientos que me pasan por dentro cuando te pienso, te veo, te toco, no son sólo una palabra. Son millones de ellas mezcladas en complicadas frases dentro de mi cabeza que ni yo soy capaz de comprender. Son todas y cada una de las sensaciones que tengo cuando, aún al no estar a mi lado, siento tu tacto en mi piel. Todo lo que provocas en mí, todas esas complicadísimas reacciones químicas por descubrir. Toda la energía que me das a diario, con saber que, simplemente, estás ahí.

martes, 7 de abril de 2015

Fight for me.

Y él supo que no tenía escapatoria en el momento en el que se giró y la vio desnuda, acurrucada entre sus sábanas. Tan blanca, tan pequeña, tan suave... No podía dejar que nada la hiciera daño y, sin embargo, estaba seguro de que él se lo haría. Nunca había sido bueno para nadie, ni para él mismo.
Pero en ese momento se hizo una promesa, la de intentar hacerla feliz a toda costa, ya que su sonrisa era lo más bonito que él había visto nunca. Y seguramente poblara sus sueños más felices durante mucho, mucho tiempo.
Lucharé por ella, se dijo, y la cuidaré como si fuera el mayor tesoro del planeta.

miércoles, 1 de abril de 2015

Y cayó.

Y mi Dionisio se cayó de su altar al demostrar que su perfecta perfección, al fin y al cabo, no era tan perfecta.
Su sutil belleza se disipó con el humo de su cigarro, su grandiosidad se fue con la personalidad que le quedaba.
Y se quedó sólo, vacío, sin vida, sin amor.
Sólo un caparazón con forma de hombre perfecto, sin nada dentro, solo dolor y angustia. Sin perfección. Sin él mismo. Sin mi cariño y adoración. Sin mí.

lunes, 9 de marzo de 2015

I'm yours forever.

Y notarte entre mis brazos, frágil como un niño. Notar tu dependencia absoluta de mí y tus suspiros en mi cuello.
Que tu respiración se acompase con la mía y poder ver cómo te muerdes el labio mientras sonríes, cómo eres total y absolutamente mío, como yo, sin quererlo, me hago tuya.

F&A

Y sentir cómo tu respiración acelera a la mía, cómo tus manos recorren mi cuerpo y tus labios las persiguen en una carrera.
Notar tu piel y tu calor en mí, tu sonrisa en mis labios y tu sabor en mi boca.
No le pido nada más a la vida que tenerte cada noche.
Y quererte, quererte como nunca nadie te ha querido.

And you're not alone

Sonrío por la felicidad, por el puro agotamiento, porque él está a mi lado.
Sonrío porque le quiero, y porque cuando le miro veo ternura y amor, porque sé que él a mí me quiere.
Y sé que nada puede con nosotros.

jueves, 5 de marzo de 2015

domingo, 1 de marzo de 2015

Futuro pasado.

Recuerdos de un pasado imborrable en el que no estás tú, promesas de un futuro innombrable en el que pretendes estar.
Porque el pasado duele, porque no es común.
Porque el futuro asusta porque no sabemos si lo será.
Hay tantos recuerdos no comunes, tantas cosas me habrían gustado que nos hubieran pasado que me da pena, pero, ¿qué puedo hacer? No se elige cuándo se conoce a alguien. Y ya que no fue a su tiempo, porque fue muy tarde, o quizá muy pronto, todo lo que pueda, quiero vivirlo junto a ti.
Y me da igual si nos quedan días, meses o años. Todo lo que pueda, pero junto a ti.

lunes, 23 de febrero de 2015

Y llorarás.

Escribo desde mi orgullo herido, desde mi autoestima hundida, desde mi corazón malherido.
Escribo desde mi falta de fe absoluta en mí misma, desde mis ganas de llorar, desde esa falta de amor, de cariño y de autocomprensión que tengo.
Desde esa carencia tan absoluta de quererme y sobretodo de gustarme, desde ese odio a mí misma, desde esas ganas de querer de verdad quererme y acabar hundiéndome más a mí misma día tras día.
Y que ha llegado el punto en el que aunque lo intento, mi autoestima no sube más, porque no puede, porque no puedo verme bien ni sentirme bien conmigo misma, porque no, porque no puedo.
Y de qué me sirve llorar a estas alturas si ya la cosa no va a cambiar. Si soy tan poca cosa que ya todo da igual.
"Tengo que quererme" Pero es que para poder quererme, para poder gustarme debería aislarme y no ver a nadie más nunca más, porque en cuanto viera a cualquiera me sentiría tan poquita cosa, tan insignificante, tan humillada que me seguiría faltando el aire, que me seguiría doliendo el corazón.
¿Y qué más da lo que me digan cuando yo sé de verdad lo que valgo y lo que soy? Porque yo valgo menos que nada, porque no merezco nada, porque soy lo peor.
Porque no destaco en nada de lo que hago ni en nada de lo que soy, porque no sé qué sentido tiene nada de lo que hago ni de lo que soy.
Porque me encerraría en una torre, porque no hablaría nunca más con nadie y a lo mejor la cosa mejoraría. Porque así sí que no tendría a la poca gente que tengo, porque así no sería capaz de fallar a nadie en nada.
Porque mi autoestima se desvanece día tras día y duele.