sábado, 8 de diciembre de 2018

2017 Fuego, magia y pasión.

Dame una noche en la que dibujarte desnuda, un día en el que apreciar el ligero matiz de tu sonrisa en contraste con tu dulce palidez.
Déjame un amanecer en el que besar la miel de tus hombros, un anochecer en el que arroparte con mi desnudez.

26/11/2018

Mi cabeza, con el tiempo, ha ido desarrollando distintos tipos de voces, cada una de ellas tenía una actitud para conmigo.
La que más tiempo ha gobernado, y que ahora está en clara decadencia, es, sin lugar a dudas, aquella que más me ha odiado, más daño me ha hecho, y que más me ha enseñado.
En estos últimos tiempos, ha habido una que poco a poco ha luchado por derrocar a la anteriormente mentada, y esta nueva voz es mucho más agradable y amena conmigo, que sólo busca hacerme bien y protegerme.
Cosas que antes la primera voz me diría "ves, eres estúpida, te mereces todo lo malo que me pasa", esta nueva me dice "déjalo, sólo vas a hacerte daño, ya verás como todo no va tan mal como quieres creer".
Y esa gran diferencia, que en el fondo es una nimiedad, hace que pase de estar totalmente inestable y que cualquier cosa me afecte, a un mínimo de estabilidad (aún no total)  y a razonar antes de afectarme, porque no todo es tan grave como mi primera voz me hace creer.
Porque aunque ya no tenga toda la fuerza que tenía antes, aún la escucho susurrar cuando estoy despierta, se apoderada de mis sueños cuando duermo. Y todo, porque sabe que esta batalla la tiene más que perdida. Es sólo cuestión de tiempo.

21/11/2018 FRÍO

Como cada noche cuando te vas.
Como cada vez que no me abrazas.
Como cuando miro a través de un cristal que da a una calle vacía.
Como el lugar donde guardo mi corazón para que no se destemple.
Como cuando no noto tu mano en mi cintura cada vez que te acercas.
Como cada día que no estás.
Como todas esas noches de soledad y lágrimas.
Como cuando sé que no volverás.

20/11/2018

Maybe you.
Maybe me.
Maybe you and me.
Maybe us.
Together.

31/03/2018

Quisieron cortarme las alas,
quisieron que nunca pudiera volar,
quisieron mantenerme atada,
y nunca se dieron cuenta que jamás dejé de volar.

29/09/2018

Te grito que te quiero, en silencio, a ver si de mi mente pasa a la tuya y tú te atreves a decir lo que yo no soy capaz. Porque decírtelo implica hacerlo realidad, y me aterra el volver a sentir. Y volver a querer y volver a sufrir, y volver a caer una vez más en ese bucle de autodestrucción del que tanto me cuesta salir, y cada vez más.
Pero te quiero, y eso es innegable.

3/08/2018

"Fire, we've came to set the world on fire, we've came to get together high upon the dark forever"
Y soltó la espada y dejó de pelear contra todo y contra todos, porque más que cansada, estaba agotada.
Decidió dejar de luchar y empezar a vivir, con todo lo que le rodeaba, para bien o para mal.
Desabrocha su armadura y la deja caer, se suelta el cabello y echa a andar, desnuda, sin importarle que el campo de batalla esté lleno de cadáveres que ha ido dejando a lo largo de estos años. Rostros familiares, otros que pudieron llegar a serlo pero no pudieron serlo.
Mira a su alrededor y aprecia la calma que reina en el campo. Ríos de sangre que mezclan la de los demás con la suya propia. Miles de cicatrices rodean su blanco cuerpo, cada una de un tipo de arma distinta, pero muchas autinfligidas, pero ya le dan igual. Sabe que seguirá teniendo más, pero ha dejado de resistirse a las puñaladas, hace tiempo que dejó de flagelarse y ahora ya sólo quiere vivir, aunque en el intento le alcance una flecha que acabe con todo.

1/08/2018

"El recuerdo de tus labios llamándome bonita"
Y lo único que recuerdo son tus labios recorriendo mi cuello, despacio y salvaje, el temblor de mis piernas al oírte respirar en mi oído, los escalofríos recorriendo mi espalda.
Mis manos te buscan, buscan esa espalda que arañar, esa huella que dejar, ese "por favor, no te olvides de mí"
Mientras, tus manos ya están sujetándome, para que no me pueda caer ni alejar de ti, y a la vez recorren mi cuerpo una vez más, reconociendo y alterándome un poco más.
Y yo suspiro, porque no quiero gemir y darte ese placer, pero estoy deseando gritar. Y gritarte para que termines con esta agonía de querer tenerte más cerca y más desnudo, pero aún no es el momento, según tu parecer.
Y entonces me muerdes y noto cómo recorre mi cuerpo eses placer, y hace que me moje y que desee aún más, pero esto sigue sin terminar. Porque es parte de tu castigo, llevarme al extremo, y yo no soy de claudicar.
Entonces intento cambiar las tornas, y ser yo la que provoque en ti frustración, que parezca que en verdad soy yo la que controla toda la situación. Pero los dos sabemos que no es así, que incluso en ese momento, tú eres el que lo tiene todo bajo control, y sólo me estás dejando hacer, para que parezca que sé lo que me hago.
Pero gimes y me das vía libre para poder recorrer todo tu cuerpo con mis manos, seguidas de mi boca, que te muerde, lame y besa todas las heridas causadas.
Y lo siento por mi torpeza, pero a ti no parece importarte, estás concentrado en ver si mi mano baja lo suficiente, pero si para mí no era el momento, cielo, para ti tampoco.
Mis manos juegan en tu cadera, en tu cintura, en la cintura de tus pantalones, jugando a meterse por debajo, pero nunca pasan. Y te frustras y te quejas y yo sólo sonrío.
Y entonces llega tu venganza, y me la devuelves recorriendo con tus manos mis piernas y acercándote cada vez más, pero nunca lo suficientemente cerca, lo cual hace que esta vez sea yo la que se queje y suba las caderas, a ver si así me haces caso.
[...]

13/07/2018

"Y cómo no, la bruja siempre es la mala de la peli"
Y ya me cansé de ser siempre la mala en todo.
¿La bruja? Obviamente lo soy.
¿La mala? Lo acabo siendo, luchando por no serlo, por no hacer daño a nadie y hacérmelo sólo a mí, quitando mucho a los demás, e igualmente, siempre soy yo la mala. La que la lía, la que la caga. La que rompe todo. La que todo lo destruye.
Y me he cansado de sufrir por no hacer daño, de provocarme ataques de ansiedad por tonterías. De no decir las cosas cuando y como son. De aguantar carros y carretas con tal de tener una excusa perfecta para hacerme daño.
Porque por una vez quiero elegirme a mí, aprender a no hacerme daño, alejarme de lo que me haga daño, muy distinto de huir de lo que me hace feliz, que es lo que hago siempre.
Y si me alejo, es porque me genera ansiedad y no me lo merezco.
Porque tengo que aprender a convivir conmigo misma, con los pros y contras, a sobrevivir, a no tener que echar a andar para olvidarlo todo y para que no me coja.
A dejar de esconderme cada vez que quiera llorar.
¿Que me ha tocado un mal momento? Pues ya se acabará, como todo acaba siempre.Y esto es así, aprender a priorizar y soy yo por encima de todo.
"¿Quién me ha robado el color?"
Toca día de batalla de mí contra mí. De mi yo presente contra mi yo del pasado. Repaso todas esas entradas que escribí en su día en el móvil, cuando, agobiada, salía corriendo de casa, me ponía los cascos y echaba a andar hacia ningún lugar con tal de dejar todo atrás y poder respirar. Luego me sentaba en un banco sola, con un cigarro y escribía cómo me sentía en ese momento, un relato o me ponía intensita y dramática (que no poco).
Mi yo del presente pega collejas a la yo de hace un año, la insulta, le dice que era una estúpida, pero luego la coge entre sus brazos y la mece, y le dice que no se preocupe, que ahora todo va mucho mejor, que ya nada duele tanto, que ya no hay nadie tan tóxico a mi lado. Que ya nadie me hace sufrir.
Y mi yo del pasado se defiende. Le escupe verdades a la cara a mi yo actual.
Leo cómo me repetía que no estaba preparada. Que no podía tener nada con nadie, porque no era el momento, que tenía que pasar aún más tiempo para querer a nadie más, que no podía permitirme un cambio tan grande cuando aún estaba terminando de aprender a cuidarme y a depender sólo de mí, y que he hecho muchos cambios en todo lo que tenía planeado.
Pero, ¿acaso eso es malo? Sí, he hecho cambios que no tenía pensados en mucho tiempo, me he vuelto a abrir, he vuelto a empezar a querer, pero precisamente esos cambios me han aportado un mínimo de estabilidad y que  pueda seguir luchando por mí misma, pero con alguien a mi lado, que camina en la misma dirección que yo, ni por delante ni por detrás, a mi lado. Igual de libre que yo.